Trabajos de limpieza y desazolve, encauzamiento y
reforzamiento de muros, son los que realiza la Prefectura de El Oro en la
quebrada Chiquita de la parroquia Palmales, en Arenillas, con el objetivo de evitar
desbordamientos causados por las fuertes lluvias, propias de la estación
invernal.
Ángel Socola, director de la Secretaría de Recursos Hídricos del Gobierno Provincial, dijo que las labores consisten en retirar el exceso de material acumulado en la quebrada y colocarlo a manera de muros en las márgenes para proteger las poblaciones asentadas en las riberas.
Esos trabajos se pusieron en marcha al inicio de la presente semana, luego de culminar acciones similares en las quebradas Guineo y Guarumo, también pertenecientes a la parroquia rural arenillense, explicó el funcionario.
“Estamos utilizando dos máquinas (un tractor y una retroexcavadora brazo largo) para acelerar la limpieza y reconformación de muros en una longitud de aproximadamente 600 metros. Estimamos que en dos semanas más culminaremos la obra”, indicó Sócola.
Agregó que los trabajos en la quebrada Chiquita se suman a los efectuados en los ríos Pagua, Buenavista, Caluguro, estero Medina, entre otras fuentes que han sido atendidas para amortiguar los posibles estragos del invierno.
Los agricultores de la zona dijeron sentirse más tranquilos con las labores de mitigación efectuadas por la Prefectura, ya que en inviernos anteriores sufrieron pérdidas económicas a causa de la inundación de sus cultivos.
“150 matas de limón perdí el año pasado”, dijo Néstor Macas, agricultor del sector Casa Blanca, ubicado en las inmediaciones de la quebrada Chiquita.
Segundo Armijos, otro habitante de la zona, recordó cómo durante el invierno anterior se desbordó el torrente por la fuerza de las lluvias y devastó sus plantaciones.
“Donde yo tengo mis cultivos el agua me llegaba hasta el pecho. La creciente fue terrible. Esperamos que ahora, con estos trabajos, eso no vuelva a ocurrir”, relató.
Ángel Socola, director de la Secretaría de Recursos Hídricos del Gobierno Provincial, dijo que las labores consisten en retirar el exceso de material acumulado en la quebrada y colocarlo a manera de muros en las márgenes para proteger las poblaciones asentadas en las riberas.
Esos trabajos se pusieron en marcha al inicio de la presente semana, luego de culminar acciones similares en las quebradas Guineo y Guarumo, también pertenecientes a la parroquia rural arenillense, explicó el funcionario.
“Estamos utilizando dos máquinas (un tractor y una retroexcavadora brazo largo) para acelerar la limpieza y reconformación de muros en una longitud de aproximadamente 600 metros. Estimamos que en dos semanas más culminaremos la obra”, indicó Sócola.
Agregó que los trabajos en la quebrada Chiquita se suman a los efectuados en los ríos Pagua, Buenavista, Caluguro, estero Medina, entre otras fuentes que han sido atendidas para amortiguar los posibles estragos del invierno.
Los agricultores de la zona dijeron sentirse más tranquilos con las labores de mitigación efectuadas por la Prefectura, ya que en inviernos anteriores sufrieron pérdidas económicas a causa de la inundación de sus cultivos.
“150 matas de limón perdí el año pasado”, dijo Néstor Macas, agricultor del sector Casa Blanca, ubicado en las inmediaciones de la quebrada Chiquita.
Segundo Armijos, otro habitante de la zona, recordó cómo durante el invierno anterior se desbordó el torrente por la fuerza de las lluvias y devastó sus plantaciones.
“Donde yo tengo mis cultivos el agua me llegaba hasta el pecho. La creciente fue terrible. Esperamos que ahora, con estos trabajos, eso no vuelva a ocurrir”, relató.
Fuente: Comunicacion GPAO
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